| Producción independiente |
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La producción independiente logró una cierta regularidad en la década que va desde finales de los años setentas a finales de los ochentas. Dos tendencias o momentos fundamentales se evidencian en dicha producción.
A partir del año 1982 el cine nacional ahonda en temáticas míticas, históricas y hasta legendarias y se producen, en cuestión de cinco años, igual número de largometrajes en cine. La Negrita (1983-85) de Richard Yñiguez, es el filme que impulsa la marea de largometrajes que se realizan en la década. Sus productores traían equipos de alto nivel y un concepto muy claro: presentar a Costa Rica en el exterior como un país excepcional en medio del contexto bélico centroamericano, enfatizando en su espíritu pacifista. Si bien el filme no fue estrenado hasta 1985 –dos años antes de que al presidente Oscar Arias se le otorgara el Premio Nobel de la Paz- motivó entre los nacionales el deseo de hacer cine ficción. Desde la entidad estatal, Ingo Niehaus, con el presupuesto que tenía para un mediometraje documental realizó un largo de ficción sobre un tema histórico. Senda ignorada (1983) expone las razones históricas de la democracia costarricense, en un intento de llevar el mito nacional al orden de la historia. La Segua (1984) de Antonio Yglesias, es el largometraje más ambicioso realizado hasta ahora en el país. Ubicado en el tiempo de la colonia, trata un tema legendario –la mujer que se convierte en caballo-, intentando acercarse a la corriente del realismo mágico tan en boga en Latinoamérica en esos años. Los secretos de Isolina (1986) de Miguel Salguero, se presentó como un homenaje a la provincia del norte del país, Guanacaste y a los personajes de los sabaneros. Es tanto una historia de costumbres como un relato de amor con una pizca de magia.
En el 2002 se estrenó otro largometraje, Password. Una mirada en la oscuridad, producida por el ya veterano Ingo Niehaus y dirigida por un joven “videasta”: Andrés Heindenreich. El filme aborda el problema de la prostitución infantil, en una trama con suspense que mezcla los juegos informáticos con la corrupción social y el tráfico del sexo. |









